Experiencias completas

Las experiencias completas son un intento de transformar el formato habitual de concierto de música en vivo en una sesión más interactiva, vivencial y perenne, donde el público contará con más herramientas para disfrutar de la música que escuche a través de una información previa dada y de elementos inesperados durante la representación, que podrán ser desde la incursión de otras artes (cine, danza, teatro) hasta la participación directa. Se trata aquí, ni más ni menos, de hacer del concierto “una obra de arte en sí mismo”.
Para ello, en la publicidad de la sesión y a través de la red, se proporcionarán previamente distintas fuentes de información en forma de audios, vídeos y/o libros donde el futuro espectador/escuchante podrá sumergirse en el mundo que le será ofrecido en directo el día de la “experiencia”.
¿Por qué hago esto?
Por percibir un agotamiento y sobre todo, un anacronismo en la excesiva ritualización de los conciertos de música (sean del tipo que sean), haciendo del espectador nada más que un ser pasivo que sólo recibe. Como pianista y sobre todo, como habitante de este mundo que se despedaza, me siento en la obligación moral y artística de ofrecer algo especial que, dentro de mis capacidades, llegue al espíritu de todo aquel que tenga las ganas y el tiempo necesarios para aprender y humanizarse.